Gustavo: “Si todos podemos cuidarnos, eso nos traerá menos restricciones”

Nuestro intendente Gustavo Gennuso brindó una conferencia de prensa junto a la gobernadora Arabela Carreras y al director del Hospital Zonal Leonardo Gil. Repasaron las últimas medidas y remarcaron que, tras el último pico de casos, es vital la responsabilidad individual para poder avanzar en nuevas aperturas de actividades.

El intendente de Bariloche Gustavo Gennuso acompañó a la gobernadora de Río Negro Arabela Carreras en una conferencia de prensa este martes, junto al director del Hospital Zonal Bariloche Leonardo Gil, en la que brindaron un panorama del estado actual de la ciudad en relación a la pandemia.

“Veníamos en un promedio de 100 casos diarios, con un pico de 129, y pegamos un frenazo que dio un gran resultado, quiere decir que ahí estaba el problema: en lo social, en juntarnos de noche, en vivir una vida completamente normal”, sintetizó Gustavo, a un día de la implementación de algunas medidas de flexibilización tras las últimas restricciones.

El jefe comunal apeló nuevamente a la responsabilidad individual y su impacto colectivo: “No nos obliguen a pegar otro frenazo, frenemos nosotros, porque esto demuestra que algo pasaba, y ahora que lo demostramos casi científicamente, pensemos que si todos nosotros podemos cuidarnos, eso nos va a traer menos restricciones y complicaciones”.

Gustavo expresó además su agradecimiento a la gobernadora “por todo lo que nos acompañás, es muy buena esta relación que tenemos con la provincia, más allá de nuestra amistad y de pertenecer a un mismo espacio político, no es un momento fácil, sufrimos lo mismo que sufren los vecinos con la carga de tener que tomar decisiones que a veces no nos gustan, y sentirse acompañado da mucha fuerza”, resumió, destacando además el acompañamiento económico que el gobierno de Río Negro está implementando en la ciudad de Bariloche.

“Tenemos entre 6 meses y un año hasta que la vacuna llegue”

Arabela Carreras reflexionó sobre la complejidad del escenario actual: “ Tenemos que cuidar la salud de las personas, tenemos que hacer funcionar la economía, tenemos que poder flexibilizar nuestros movimientos por una cuestión de salud mental y anímica, y todo esto requerirá del esfuerzo de todos”, sostuvo, y reflexionó: “Hay que comprender que tenemos de 6 meses a un año por delante hasta que la vacuna llegue, y tenemos que convivir razonablemente entre ciudadanos y con el virus”.

La gobernadora detalló que hace pocos días participó de una convocatoria realizada por el presidente Alberto Fernández junto a 12 mandatarios de distintas provincias, en la que se analizó una vuelta a medidas más restrictivas. “Bariloche estaba dentro de las localidades en las que se preveía volver a cerrar muchísimas de las actividades que hoy tenemos abiertas. En diálogo con el presidente le pedí que profundizáramos el análisis, de hecho estábamos en contacto con Gustavo, Leonardo y el Ministro de Salud, y en conjunto con el Ministerio de Salud de la Nación decidimos no generar una vuelta atrás -confió-. Y me comprometí a convocar a la ciudadanía a respetar las normas de distanciamiento, a no reunirse, yo dije que confío en los ciudadanos de Bariloche, que son mis vecinos”.

Recordó que, si bien al inicio de la pandemia los clusters de contagio estaban asociados a ámbitos laborales, en un segundo momento esos clusters se vincularon mayoritariamente a ámbitos informales y familiares y reuniones de amigos. “Aquí hay algo para hacer y corregir: para que la actividad económica pueda seguir abriéndose y podamos tener mayor circulación, tenemos que tener una actitud mucho más responsable y estricta de lo que hemos tenido hasta ahora”.

Vuelos privados: “La ANAC los autoriza, pero no es algo que querramos”

Tanto la gobernadora como el intendente se refirieron a la llegada de algunas personas que llegaron a la ciudad sin ser personal esencial, en vuelos privados que contaron con la autorización de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC).

“Como digo siempre, hay que empezar recordando que el problema (de los contagios) lo tenemos adentro de la ciudad”, remarcó Gustavo. Informó que “la ANAC autoriza vuelos privados, pero no es algo que nosotros querramos, hemos hecho todas las presentaciones pertinentes para que la ANAC no envíe a gente que no nos tiene que mandar, pero no podemos hacer más que eso”, pero a su vez destacó que una vez que llegan, se cumplen todas las medidas de recepción, firma de declaración jurada y seguimiento del cumplimiento de cuarentena.

Arabela añadió que “ese proceso es una responsabilidad conjunta entre la Municipalidad y la Provincia. Lo estamos haciendo con el Hospital, con el grupo de personas que recorren puerta a puerta y visitan a las personas aisladas”. En ese sentido, en relación a la comunidad en general, la gobernadora sostuvo que “la gran mayoría de la ciudad respeta las medidas”, aunque existen “situaciones de violación de esa obligación por parte de las personas que están aisladas, gente que se escapa, que hay que perseguir, que hay que ver dónde está, que se la llama y no contesta, hay una resistencia de muchas personas a cumplir con la normativa”. Y manifestó: “Quiero destacar el compromiso de la mayoría de los ciudadanos, del personal de salud y de seguridad. Pero no podemos dejar en manos del personal de salud y de seguridad el cuidado de cada una de las personas”.

A modo de ejemplo, el intendente contó que Bariloche tiene más de 80 plazas en su ejido municipal: “Es imposible controlar eso así que ahí está la responsabilidad de cada vecino: el protocolo de distanciamiento lo tiene que respetar, que si ve mucha gente no vaya, que no se junten en grupos. No queremos poner un policía en cada plaza, no queremos tener que estar vigilando lo que hace cada vecino”.

Casos más graves y pacientes más jóvenes

El director del Hospital Zonal “Ramón Carrillo”, Leonardo Gil, también respondió las consultas de la prensa sobre la evolución de la curva de contagios y situación sanitaria de la ciudad.

“El 2 de julio estábamos en el mejor momento sanitario, con un tiempo de duplicación de 83 días, y llegamos hace 17 días a tener 7 días de duplicación”, ilustró el médico, y contó que “fue cuando entró el miedo porque llegar a un número de 1000 personas infectadas activas en un solo momento generaría una saturación del sistema, de hecho ya con los números que estábamos teniendo empezamos a ver situaciones muy desagradables, como tener 70 personas en la guardia respiratoria esperando para ser atendidas”.

Gil detalló que hasta el momento la ocupación de camas, tanto de internación de cuidados intermedios como de terapia intensiva, “fue fluctuando, nunca llegamos por suerte a tener la necesidad de colocar más respiradores de los que tenemos”.

“Lo que sí estamos viendo es que, si bien con las medidas que se tomaron empezó a haber una disminución en la curva de contagios y en la tasa de positividad, lamentablemente empezaron a ingresar a terapia intensiva más personas jóvenes, en estado muy grave. Y si bien tenemos camas todavía, y está bien la ocupación del hospital, estamos viendo casos cada vez más graves”.