La Familia, el entorno de la Persona con Discapacidad

Mejorar la calidad de vida de personas con discapacidad, desde la detección temprana hasta la vida adulta, es una preocupación que tienen todas las familias que constituyen su entorno. En este proceso se ponen en juego las propias experiencias de vida, los recorridos en espacios terapéuticos y la vida en la sociedad.

Muchas familias, al recibir el diagnóstico de una discapacidad en uno de sus integrantes, atraviesan el duelo de las expectativas puestas y la proyección de vida deseada en un principio, así como la incertidumbre frente al desconocimiento de algo que es nuevo en el entorno, y el temor de no poder acompañar de manera que la persona alcance la felicidad.

Si se piensa en la importancia del reconocimiento de la persona con discapacidad como un sujeto de derecho, centrándose en su desarrollo pleno, con una mirada en sus habilidades, intereses y sueños, la familia adquiere un papel nodal en la construcción de los lazos sociales en los distintos ámbitos de inserción, ya sea desde la participación presencial en esos espacios, como desde el estímulo, y el acompañamiento en la gestión de confianza y autonomía de la persona con discapacidad. La comunicación permite tejer redes de contención posibilitando crear ámbitos de seguridad para el grupo de apoyo.

Desde la perspectiva actual de la discapacidad, el afianzamiento de los derechos que cada persona tiene para desarrollar su vida con calidad, se sostiene la necesidad de que sea la sociedad quién facilite ambientes adecuados y propicios para que la accesibilidad se concrete en el cotidiano transcurrir, de manera genuina, generando espacios de recreación, de disfrute, de desarrollo profesional educativo, o laboral, con el fin de abrevar a una verdadera inclusión.

Las personas con discapacidad tienen derecho a tener una vida feliz y de calidad. El Estado, las Fundaciones y Organizaciones buscan constituir, día a día, una mirada a la persona desde todas sus posibilidades, intereses y motivaciones, entendiendo que todos pueden aprender, desarrollarse y alcanzar sus metas a lo largo de su vida, sin importar el tiempo que tome. Esta misión debe atender, además, las necesidades de los familiares, con espacios de contención, asesoramiento, e intercambio de valiosas experiencias, que facilitan procesos de difusión y de información, así como la creación de lugares de escucha y fortalecimiento donde tenga lugar la reelaboración de proyectos de vida.

Visto está que también es necesario crear espacios donde se compartan saberes, se informe y se contenga a los familiares de la persona con discapacidad. Ellos atraviesan un duelo entre el familiar que pensaban, al que tienen, es decir, la familia proyecta un ideal donde en la vida cotidiana, la realidad pone a prueba características emocionales, y de desarrollo de estrategias  posibles para que la vida sea plena y amorosa.

Compartir este articulo:

Relacionados