La Llave cumple 35 años de educación artística en la ciudad

La Escuela Municipal de Arte La Llave festeja hoy un nuevo aniversario, con celebraciones virtuales y una comunidad educativa que crece cada vez más, incluso en cuarentena. Mientras, día a día avanza la ampliación de su histórica sede.

En un año con características inusuales, sobre todo para los festejos de cumpleaños, la Escuela Municipal de Arte La Llave celebra sus 35 años de historia como la única de carácter público y gratuito destinada a la enseñanza del arte en la ciudad.

Como es esperable en una comunidad creativa tan especial como la de La Llave, docentes, no docentes, alumnos, directivos y familias ya han organizado un original festejo virtual, con testimonios, registros audiovisuales y entrevistas y conversatorios que se irán publicando en el Facebook @escuelalallavebariloche para compartir con todo Bariloche.

Pero el aniversario no deja de ser una buena oportunidad de repasar la historia de este espacio que a lo largo de las décadas se ha forjado una identidad propia, que constituye al día de hoy una cuna de artistas de diversas disciplinas, y que ansía ampliar su llegada en su rol de llevar el arte a cada rincón de la ciudad. “La Llave debería ser el corazón cultural de Bariloche, es uno de nuestros sueños”, dice Alejandra Schneebeli, directora general de la Escuela.

Proyectos de crecimiento

En estos meses de cuarentena, los salones de La Llave no tienen alumnos pero sí proyectos de futuro: ya están en proceso de revisión final los planos de la tan esperada ampliación de la histórica sede de la Escuela, en Onelli y Sobral.

El proyecto es parte de de una decisión política de la gestión del intendente Gustavo Gennuso de revalorizar este espacio de formación artística. “La intención es fortalecer y visibilizar esta institución tan querida para Bariloche, y que a lo largo de los años viene sintiendo que se la deja un poco de lado, tal vez porque está lejos, tal vez porque tiene una gran capacidad de autogestión”, explica la directora general Alejandra Schneebeli.

Su primer mandato al frente de la Escuela fue supervisar la puesta en marcha del proyecto de ampliación: “La idea es tener un salón más grande que el actual, con camarines e infraestructura de calidad, para ponerlo a disponibilidad de todos los hacedores de cultura de Bariloche, y que la ciudad tenga una sala de teatro y de espectáculos como se merece”.

Y remarca: “La Llave debería ser el corazón cultural de Bariloche, es uno de nuestros sueños, y digo nuestros porque lo comparto con todo el equipo de planta que trabaja en La Llave. También soñamos con que algún día la oferta cultural local se pueda incluir también en lo que se le ofrece a los turistas que vienen a visitarnos, y para eso necesitamos una sala como esta, gestionada por el Municipio, como lo viene haciendo hasta ahora, con toda la calidez y la calidad de los recursos que se ponen a disposición de los artistas locales y de los que nos visitan, pero con mayor capacidad”.

Schneebeli también destaca otro de los desafíos en los que se está trabajando desde el equipo de La Llave y la Subsecretaría de Cultura municipal, bajo cuya órbita funciona este espacio: “Queremos convertir a La Llave en un espacio de formación artística de calidad, como ya lo es, pero con las certificaciones que lo avalen. Estamos haciendo un gran esfuerzo por articular con diferentes lugares de formación para que podamos dar un paso más y que los alumnos que pasan por La Llave tengan algún tipo de certificación válida para poder trabajar o seguir aprendiendo en otros espacios, de querer continuar con sus carreras artísticas”.

Pasado y presente de La Llave

La Escuela Municipal de Arte La Llave nació con la vuelta de la democracia, y si bien se creó por ordenanza en 1984, como parte de un proyecto democrático de educación, se oficializó su funcionamiento en 1985. Su objetivo fundamental fue siempre brindar un espacio para la formación artística, contribuyendo a consolidar la cultura de una ciudad pujante, de encuentro de diversas identidades en un mismo lugar.

Funcionó primero en Anasagasti y Onelli, y tres años después llegaba el edificio propio, donado por la Caja Nacional de Ahorro y Seguro, y diseñado especialmente para cubrir las necesidades de una escuela de arte. La parte original de este edificio actual se inauguró en octubre de 1987. Desde diciembre de ese año y hasta mayo de 1988 sesionó allí la Convención Constituyente de la Provincia de Río Negro, y luego comenzaron las actividades de la Escuela Municipal de Arte La Llave.

Hoy, esta institución continúa dedicada a la formación artística pública de niños, jóvenes y adultos desde la modalidad no formal. Su función es la de producir y ser producto de diversos significados culturales que permitan interpretar y transformar la realidad, impulsando el ejercicio del derecho a la educación artística y a la recreación.

Este año es difícil cuantificar la cantidad de alumnos: por la declaración de la pandemia, no se pudieron realizar las inscripciones anuales previstas para mediados de marzo, y hoy los distintos grupos trabajan online con los alumnos ya inscriptos en años anteriores: con esa modalidad, casi 300 personas de distintas edades continúan con actividades virtuales. Pero en años anteriores, la matrícula usual de la Escuela supera las 1200 personas, entre todas las franjas etarias y disciplinas.

Es un gran esfuerzo por parte de toda la comunidad de La Llave, que no sólo ha continuado con la formación en cuarentena bajo modalidades virtuales, sino que incluso han producido piezas especiales para compartir con la comunidad a través de las redes sociales de la Municipalidad y de la Escuela, como los videos didácticos de la Camerata Juvenil Municipal y las distintas propuestas creativas para hacer en casa que realizaron distintos talleres y docentes.

La Llave, a lo largo de sus tres décadas y media de historia, se ha diversificado cada vez más, y hoy cuenta con una gran cantidad de talleres, además de grupos y formaciones artísticas específicas. La Escuela funciona a través de distintas Áreas:

  • Área Artes Escénicas: Teatro, Entrenamiento Corporal y Danza Libre, Expresión Corporal y Juegos Teatrales, Canciones y Cuentos, Danza Clásica, Elongación y Preparación Física, Folklore, Folklore de Proyección, Folklore Tradicional, Folklore Femenino en Proyección, Malambo y Bombo.
  • Área Música: Taller de Teclado, Banda de Vientos de niños, jóvenes y de adultos, Construcción y Ejecución de Sikus y Quena, Instrumentación y Musicalización Sikus y Quena, Guitarra y Composición Musical, Guitarra, Ukelele, Taller de Ejecución de Charango para niños, Construcción de Charangos, Ejecución de Charango, Producción, Construcción de Instrumentos Cóncavos y de Aros.
  • Área Visual: Arte Contemporáneo, Introducción a las Artes Visuales y Artes Aplicadas, Mosaiquismo I y II, Dibujo y Pintura I y II, Fotografía, Laboratorio Fotográfico, Taller de Grabado, Taller de Escultura, Escultura en Cerámica, Cerámica Artística y Experimental, Taller de Cerámica, Arte Textil, Diseño de Artesanías.
  • Área Literaria: Taller de Escritura Creativa I y II, Poesía y Canciones, Taller de Proyectos Textuales.
  • Área Tecnología Digital: Taller de Videojuegos.

Además, bajo la órbita de la Escuela La Llave funcionan la novedosa Camerata Juvenil Municipal y el Elenco Estable de Teatro. Y en sus salones también ensayan los emblemáticos Ballet Tolkeyen y Tolkeyen Tango, además de las 7 formaciones corales del Área Coros de la Subsecretaría de Cultura: Iniciación musical, Coro de Niños, Puente Coral, Taller Juvenil, Coro Juvenil, Taller Coral de Adultos y Canto Grupal.