Llega el estreno presencial de “Fuegos, un látigo de llamas”

La puesta teatral del Grupo Ósmosis sobre textos de Marguerite Yourcenar, con adaptación y dirección de Mariano Beitía, será este sábado en La Llave, con doble función.

El sábado 7 de agosto en la Escuela Municipal de Arte La Llave, con doble función a las 19 hs y 21 hs, el Grupo Ósmosis presentará en Bariloche la obra teatral “Fuegos, un látigo de llamas” adaptada y dirigida por Mariano Beitía. La puesta cuenta con las actuaciones de Santiago Ochoa, Fernanda Celis, Jorge Gallo, Rita Sternbach y Aitana Sanchez Aguayo, asistencia de producción de Luca Schenone y música de Martín Ascolani.

Inspirado en el libro “Fuegos” de Marguerite Yourcenar, el Grupo Ósmosis a partir de la idea y creación de su director Mariano Beitía concibió esta obra, a través de un trabajo de investigación corporal y vocal con textos de la célebre escritora francesa.

El libro original de Yourcenar es una colección de 9 poemas en prosa: una serie de prosas líricas unidas y atravesadas por un relato de amor apasionado. Cada poema evoca a un personaje mítico de la Antigua Grecia, y está titulado por cada protagonista de la historia, relatado en primera persona. Beitía se propuso realizar una puesta teatral adaptando 4 poemas escogidos para la representación: “Antígona o la elección”, “María Magdalena o la salvación”, “Fedon o el Vértigo” y “Safo o el suicidio”.

“Pensamos en que cada poema caracterizado por un artista circense desplegará una cualidad distinta en su puesta individual. La idea integradora que maduramos para unir estos relatos descarnados de amor y pena, es el circo, en una idea de sentido de transformación”, afirma su director Mariano Beitía.

La puesta teatral está pensada en la idea de un circo, en el cual un presentador dará paso a cada una de las interpretaciones. Así, “Fuegos, un látigo de llamas” es una obra coral de 4 monólogos poéticos. Estos poemas son atravesados por el dolor y la incomprensión de las personas amadas, y están dentro del género trágico. La obra está subsidiada por el Instituto Nacional del Teatro y cuenta con el auspicio de la Alianza Francesa Bariloche.