Municipio articula acciones de prevención para el verano ante la emergencia hídrica

La Subsecretaría de Protección Civil mantuvo un primer encuentro de trabajo con diversas instituciones de la ciudad para definir los próximos pasos preventivos, ante la bajante de ríos y arroyos por la falta de precipitaciones. Las dos preocupaciones principales: el agua potable y los incendios.

Este lunes, el intendente Gustavo Gennuso -junto a la subsecretaria de Protección Civil Patricia Díaz y el jefe de Gabinete Marcos Barberis- convocó a una mesa de trabajo con varias entidades de la ciudad para planificar las próximas acciones de preparación ante lo que será un verano seco por la emergencia hídrica que afecta a la región.

Participaron referentes de Aguas Rionegrinas (ARSA), el Sistema Nacional de Manejo del Fuego, la Administración de Parques Nacionales, el SPLIF (Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales), Bomberos Voluntarios Bariloche, Ruca Cura y Melipal, Gendarmería Nacional y Bomberos de Policía Federal del Aeropuerto.

La de hoy fue una primera reunión para establecer un equipo de trabajo permanente de cara a los próximos meses, ya que será necesario articular entre todos estos actores para brindar un apoyo a ARSA ante una eventual reducción en la provisión de agua en la ciudad. Gustavo remarcó al inicio del encuentro que, si bien la provisión de agua potable en la ciudad está a cargo de la Provincia de Río Negro, a través de ARSA y el DPA (Departamento Provincial de Aguas), “vamos a tener una crisis en el verano que afectará a la población en uno de sus derechos fundamentales, que es el acceso al agua, y tendremos que estar todos dispuestos a colaborar en conjunto para solucionar los problemas más graves”.

Por eso, este primer encuentro de articulación será útil para definir el accionar de los próximos meses. “Estamos actualmente evaluando cómo estamos a nivel de recursos y necesidades para este verano -señaló Patricia Díaz-, porque con las pocas lluvias y nevadas que hemos tenido en este otoño e invierno, y la consecuente bajante en los ríos y arroyos, hay sobre todo dos aspectos que preocupan: que habrá un impacto en los tanques que aprovisionan de agua potable a los barrios, y que habrá un elevado riesgo de incendios forestales debido a la sequedad en la vegetación en toda la zona”.

En los futuros encuentros se precisarán las medidas y posibilidades de colaboración entre instituciones, de manera de que la ciudad esté preparada para afrontar el verano de la mejor manera y reducir el impacto de la emergencia hídrica en la comunidad.