Marta ingresó al sector de caniles de la Dirección de Sanidad Animal a raíz de una denuncia por mordedura. Al llegar, le realizamos un análisis de sangre para descartar enfermedades infectocontagiosas, la desparasitamos y le aplicamos la vacuna antirrábica. No fue necesario castrarla, ya que ya lo estaba gracias a su tutor anterior.