
Este viernes, el espectáculo de títeres “El perro que ladraba en colores” llegó al Centro Cultural Casa Macacha, donde decenas de familias desafiaron el frío para compartir una tarde repleta de canciones, humor, bailes y un mensaje que busca transformar la relación entre las personas y sus animales de compañía.
La propuesta educativa, impulsada por el área de Sanidad Animal junto a la Subsecretaría de Cultura del Municipio, continúa recorriendo distintos puntos de Bariloche con un objetivo claro: promover la tenencia responsable de animales de compañía y prevenir el maltrato animal desde las primeras infancias.

Durante una hora, niños y adultos participaron de una experiencia interactiva donde los títeres, la música y el juego se convierten en herramientas para enseñar valores como el respeto, el compromiso y el cuidado responsable de perros y gatos. Cada función invita a reflexionar, aprender y disfrutar en familia, demostrando que educar también puede ser divertido.
El director de Sanidad Animal, Pablo Roque, destacó que la educación pasó a ocupar un lugar central dentro de las políticas públicas del área.
“La educación en tenencia responsable forma parte de las obligaciones que establece la Ordenanza 1931-CM-09, que regula los servicios de Sanidad Animal. Sin embargo, nunca antes se había desarrollado, planificado y ejecutado un programa educativo de estas características. Hoy podemos decir con orgullo que estamos cumpliendo esa parte de la ordenanza con una propuesta sostenida, innovadora y de gran impacto social.”
Roque remarcó además que el trabajo educativo es posible gracias al compromiso de todo el equipo.
“Quiero agradecer profundamente a nuestras veterinarias, auxiliares veterinarios, administrativas e inspectores, que además de realizar diariamente castraciones, vacunaciones, desparasitaciones y controles sanitarios, destinan tiempo y esfuerzo para llevar adelante estas actividades educativas. También agradecer a los compañeros de la Subsecretaría de Cultura, que trabajan codo a codo con nosotros para construir una propuesta que genera una excelente recepción en las infancias y en las familias, utilizando el teatro de títeres, las canciones, el humor y el juego como herramientas para sembrar valores que perdurarán toda la vida.”
Por su parte, la médica veterinaria Mara González Alvez, referente del Programa de Educación de Sanidad Animal, puso el foco en la importancia de trabajar con los más pequeños.
“Las infancias son el motor del cambio. Cuando un niño aprende a respetar, cuidar y valorar a un animal, ese aprendizaje trasciende el presente y construye una sociedad diferente para el futuro. Estamos convencidos de que los niños de hoy serán adultos mucho más responsables, empáticos y comprometidos con el bienestar animal. Educar desde edades tempranas significa sembrar valores que permitirán construir comunidades donde el cuidado, el cariño y el respeto hacia los animales formen parte de la vida cotidiana.”

Desde Sanidad Animal adelantaron que “El perro que ladraba en colores” continuará recorriendo distintos barrios e instituciones de la ciudad durante todo el año, consolidándose como una de las principales herramientas de prevención y promoción de la tenencia responsable, llevando el mensaje de que cuidar a los animales también es cuidar a toda la comunidad.
