Personal de la Delegación Centro trabajó en el barrio Lera, en el sector de las calles Los Colihues, entre Neuquén y Brown, donde se colocaron 36 metros de caños para encauzar el agua pluvial que circula entre las viviendas y desemboca en la barda del Ñireco.

Con una retroexcavadora y el trabajo de los operarios, se abrieron las zanjas y se acondicionó el terreno para instalar la cañería. Durante las tareas también se tomaron niveles para definir la pendiente y orientar el escurrimiento por el nuevo conducto.

El objetivo es desviar el paso del agua entre las casas y reducir el riesgo de erosión y derrumbes en el sector, mediante una conducción que permita ordenar el drenaje y proteger el entorno de las viviendas.

Esta intervención forma parte de los trabajos que lleva adelante la gestión del intendente Walter Cortés a través de las delegaciones municipales para mejorar la infraestructura de los barrios y atender situaciones que afectan la seguridad y la vida cotidiana de los vecinos.

En Lera, las tareas se concentraron en el recorrido del pluvial, con maquinaria y personal municipal destinados a preparar el terreno, medir los niveles y colocar los conductos necesarios para modificar su trayectoria.