
La presencia de equinos sueltos en la vía pública continúa siendo una preocupación en Bariloche. En esta oportunidad, la Dirección General de Sanidad Animal intervino ante la presencia de un caballo en la intersección de los barrios El Pilar y Reina Mora, donde se realizó su captura para resguardar su integridad y prevenir posibles situaciones de riesgo.
El animal es un equino macho, de pelaje doradillo, con lista blanca en la cara, dos patas blancas y tuse corto. Al momento de la intervención llevaba un bozal de fibra de color rojo y no presentaba una marca visible que permitiera identificar a su propietario.
Desde Sanidad Animal advirtieron que este tipo de situaciones se repite y que diariamente continúan recibiendo denuncias por caballos que circulan sin control por calles, caminos y sectores urbanos de la ciudad. Detrás de cada intervención hay un trabajo arduo que demanda tiempo, recursos y el compromiso de todo un equipo municipal, que debe responder a los avisos, organizar los operativos y actuar para reducir los riesgos tanto para los animales como para la comunidad.
El director general de Sanidad Animal, Pablo Daniel Roque, remarcó que la responsabilidad de prevenir estas situaciones comienza con cada propietario.
“Todos los días seguimos recibiendo denuncias por equinos sueltos y tenemos que insistir con algo fundamental: los caballos deben permanecer en predios cerrados, seguros y sin posibilidad de acceder a la vía pública. Entendemos que puede haber distintas realidades, pero tener un equino implica una responsabilidad permanente. No alcanza con alimentarlo o darle agua; también hay que garantizar que no pueda salir a la calle y poner en peligro su vida y la de otras personas”, señaló Roque.

El funcionario hizo hincapié en las consecuencias que puede tener la presencia de animales de gran porte en la vía pública, especialmente en sectores con circulación vehicular, rutas y caminos de escasa iluminación.
“Bariloche ya tuvo que lamentar víctimas fatales en siniestros vinculados con animales sueltos. No podemos naturalizar estas situaciones ni esperar a que vuelva a ocurrir una tragedia para tomar conciencia. Cuando un caballo aparece en una calle o una ruta, el riesgo es real: puede provocar un accidente grave y también resultar herido o morir. Por eso pedimos a los propietarios que actúen antes, que revisen sus alambrados y sus instalaciones y que entiendan que la prevención empieza en cada predio”, sostuvo el director.
Un trabajo permanente para prevenir accidentes
Las intervenciones ante equinos sueltos forman parte de las tareas que desarrolla Sanidad Animal para resguardar a los animales y reducir los riesgos para los vecinos. Se trata de un trabajo que requiere organización, personal y recursos municipales, pero que no puede reemplazar la obligación de quienes tienen animales a su cargo.
Desde el área remarcaron que mantener a los equinos dentro de predios cerrados, con alambrados e instalaciones en condiciones, es una medida indispensable para evitar que lleguen a las calles y rutas. La tenencia responsable también implica realizar controles cotidianos y tomar las precauciones necesarias para impedir escapes.
El pedido de Sanidad Animal es claro: mayor responsabilidad y compromiso de los propietarios para evitar que estas situaciones se repitan. Bariloche ya conoce las consecuencias más dolorosas de los accidentes relacionados con animales sueltos. Por eso, la prevención no puede depender únicamente de la intervención municipal una vez que el equino está en la calle: debe comenzar antes, en cada lugar donde se encuentra bajo cuidado humano.
