
La Dirección General de Sanidad Animal de la Municipalidad de San Carlos de Bariloche comenzó una nueva etapa en su servicio de castraciones masivas, gratuitas y de calidad, con la puesta en funcionamiento de tres puestos quirúrgicos en paralelo en su quirófano municipal.
La ampliación representa un avance en la capacidad operativa del área y permite reorganizar el trabajo diario del equipo veterinario, aprovechando las mejoras edilicias realizadas para fortalecer uno de los servicios públicos centrales de la política municipal de salud animal.
La nueva infraestructura forma parte de una inversión histórica del Ejecutivo municipal en Sanidad Animal, orientada a consolidar un espacio de trabajo con mejores condiciones para el desarrollo de las intervenciones quirúrgicas, la preparación de los animales y la organización de las distintas etapas del procedimiento.
El director general de Sanidad Animal, Pablo Daniel Roque, destacó la decisión política de invertir en infraestructura pública y la importancia de traducir esos recursos en una mejora concreta de los servicios que recibe la comunidad.
“Esta es la manera en la que entendemos la gestión: transformar la inversión pública en más capacidad de trabajo y mejores respuestas para nuestros vecinos. Por indicación y con el respaldo permanente del intendente Walter Cortés, estamos aprovechando al máximo una obra que marca un antes y un después para Sanidad Animal. No alcanza con hacer una inversión; tenemos la responsabilidad de ponerla a funcionar, optimizar cada recurso y lograr que esa infraestructura se traduzca en más y mejores servicios para Bariloche”, expresó Roque.
En ese sentido, el funcionario remarcó que el fortalecimiento del quirófano se inscribe en una política pública que entiende a la salud animal como parte de la salud pública, con una mirada integral sobre la convivencia urbana, la prevención y la tenencia responsable.
Más capacidad quirúrgica y mejor organización del trabajo
Desde el equipo veterinario, la jefa de quirófano, Noemí Cifre, explicó que trabajar con tres puestos de cirugía en simultáneo permite mejorar la dinámica interna y organizar de manera más eficiente las distintas tareas que requiere cada intervención.
“Contar con tres puestos quirúrgicos operativos en paralelo nos permite organizar mejor el trabajo del equipo y aprovechar de manera más eficiente los recursos disponibles. Una castración no es solamente el acto quirúrgico: requiere preparación del paciente, evaluación prequirúrgica, anestesia, monitoreo durante la intervención y recuperación posterior. Tener una infraestructura adecuada nos ayuda a ordenar esos procesos, mejorar los tiempos de trabajo y sostener las condiciones técnicas y de bioseguridad que necesitamos”, señaló Cifre.
La organización de las intervenciones contempla distintas etapas que deben coordinarse de manera precisa para garantizar el cuidado de los animales. La preparación del paciente, la aplicación de protocolos anestésicos, la higiene del ámbito quirúrgico y el seguimiento durante la recuperación son componentes fundamentales de un servicio de castraciones de calidad.
La disponibilidad de tres puestos simultáneos permite distribuir las tareas de acuerdo con la organización del equipo y las necesidades de cada jornada, sin perder de vista que la capacidad efectiva de atención también depende del personal disponible, los tiempos de cada procedimiento y las condiciones de recuperación de los pacientes.
