La pavimentación de la calle Comandante Luis Piedrabuena alcanzó este martes un punto clave: el hormigonado de su conexión con avenida Las Victorias. Para este tramo se dispusieron diez camiones mixer de ocho metros cúbicos cada uno, con un total de 80 metros cúbicos de hormigón H30, aditivado y reforzado con fibras.
Los trabajos forman parte de las últimas etapas de ejecución de las losas principales de la calzada y dan continuidad a las mejoras realizadas en el sector, que tuvieron como antecedente las intervenciones sobre calle Cabildo.
La secuencia de obra continúa en la intersección de Piedrabuena con la ruta, donde se completarán las curvas de acceso y los sectores complementarios de banquina. A la par, ya se avanza con el armado de los moldes para ejecutar los cordones.
Durante la jornada también se realiza el aserrado del hormigón para conformar las juntas previstas en la calzada, necesarias para acompañar los movimientos del material y controlar la aparición de fisuras. Además, se aplica una membrana de curado de base acuosa que ayuda a conservar la humedad del hormigón y protege su superficie frente al efecto del viento.
La intervención incluye una solución para el escurrimiento del agua que baja desde avenida Las Victorias y que provocaba el deterioro de Piedrabuena. En el ingreso a la calle se construyó un badén para encauzar ese caudal hacia el sector del parque y conducirlo al sistema de alcantarillas.
El recorrido dirige el agua hacia el cruce de calle ubicado a la altura de la garita de colectivos, donde comienza el sector conocido como la herradura. De esta manera, se busca reducir el daño que las lluvias generaban sobre la calle y proteger la nueva pavimentación.
También se incorporó infraestructura cloacal en un tramo que no contaba con ella. Los trabajos comprendieron la instalación de una nueva boca de registro y un ramal principal de 200 milímetros de diámetro ubicado sobre la vereda.
Esta intervención deja preparada la infraestructura para que, cuando la Cooperativa de Electricidad Bariloche avance con la red del sector, los vecinos puedan realizar sus conexiones por vereda. Se trata de una previsión para la futura prestación del servicio, que todavía no implica la habilitación de las conexiones domiciliarias.
Así, las últimas etapas del hormigonado se desarrollan junto con mejoras destinadas a ordenar el agua de lluvia y prever futuras necesidades de servicios en el barrio.