
Durante cada visita se realizan evaluaciones clínicas completas, destinadas a monitorear la evolución de ambos animales y ajustar los planes sanitarios a medida que avanzan en su recuperación. Los controles incluyen revisión de mucosas, temperatura, frecuencia cardíaca y respiratoria, condición corporal, estado de piel y pezuñas, movilidad, comportamiento alimentario y respuesta a los tratamientos establecidos.
Desde el área destacan que tanto la yegua como el cerdito muestran una evolución favorable y sostenida, resultado del trabajo articulado y constante entre el equipo veterinario y el personal del parque municipal, que garantiza alimentación adecuada, resguardo y un ambiente seguro.
El director de Sanidad Animal, Roque, valoró la importancia de sostener políticas públicas que protejan a todos los animales que ingresan bajo resguardo municipal:
“Nuestro trabajo hoy por hoy no se limita solo a perros y gatos. Desde el área asumimos la responsabilidad de cuidar también a caballos que ingresan por encontrarse sueltos y ahora también un cerdito que ingreso también por estar en vía pública. Nieves fue rescatada del maltrato y hoy sigue recuperándose gracias a controles periódicos, buena alimentación y un entorno seguro. Y lo mismo hacemos con el cerdito hallado en la vía pública: lo cuidamos, lo controlamos y garantizamos que crezca sano. Ese es el compromiso de Sanidad Animal: estar donde más se nos necesita”.

El cerdito, que llegó bajo peso y con signos de estrés, hoy presenta buena ganancia de peso, comportamiento normal, apetito adecuado y parámetros clínicos acordes a su edad. Paralelamente, el equipo del Parque Municipal Llao Llao avanza en la construcción del espacio definitivo para alojarlo, que contará con resguardo climático, superficie segura y condiciones óptimas de habitabilidad.
La jefa de quirófano de Sanidad Animal, veterinaria Noemí Cifre, aportó detalles sobre la importancia del seguimiento permanente:
“Cada animal que llega pasa por una evaluación inicial completa: controlamos mucosas, estado corporal, temperatura, hidratación, signos de dolor, lesiones externas y parámetros vitales. Luego elaboramos un plan sanitario con desparasitación, vacunación según especie, control nutricional y seguimiento del comportamiento. En cada visita volvemos a controlar todo porque la recuperación es un proceso dinámico. En Nieves monitoreamos peso, heridas y movilidad; en el cerdito observamos crecimiento, piel, tránsito intestinal y respuesta al manejo. Nuestro objetivo es brindar atención profesional, responsable y constante”.
Cifre agregó que este tipo de controles no solo mejoran la salud del animal, sino que permiten prevenir complicaciones y garantizar bienestar real y sostenido.
Desde el área remarcan que estas acciones son parte de una política pública integral, que incluye además educación, estudios de investigación, servicios de esterilización masiva, vacunación, desparasitación, adopciones responsables y acompañamiento para animales víctimas de maltrato.
La recuperación progresiva de Nieves y el crecimiento saludable del cerdito representan ejemplos concretos del trabajo diario y comprometido que Sanidad Animal lleva adelante en la ciudad, poniendo profesionalismo y sensibilidad al servicio del bienestar animal.
