¡El Corazón de Bariloche está de Fiesta! El Centro Cívico celebró sus 86 años con historia, identidad y puertas abiertas

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El Centro Cívico celebró sus 86 años abriendo sus puertas al cielo; vecinos y turistas protagonizaron una jornada emocionante al visitar la emblemática Torre del Reloj. Un recorrido por las raíces, la arquitectura y el sentimiento de la postal más querida de la Patagonia en un nuevo aniversario de su inauguración. ¡Un cumpleaños a pura emoción!


Una verdadera fiesta se vivió este martes 17 en el Centro Cívico de San Carlos de Bariloche, donde una gran cantidad de vecinos y turistas se acercaron para ser parte de una propuesta especial: conocer la emblemática Torre del Reloj y sumergirse en la historia de uno de los espacios más representativos de la ciudad. El Centro Cívico, nuestro living frente al Nahuel Huapi, cumplió 86 años y lo celebró de la mejor manera: transformándose en un museo vivo donde la comunidad fue la principal invitada de honor.

El aniversario número 86 del Centro Cívico se celebró con entusiasmo, orgullo y una fuerte participación comunitaria. Este lugar, postal indiscutida de San Carlos de Bariloche, es mucho más que un punto turístico: es el corazón vivo de la ciudad y testigo de generaciones. Desde temprano, el movimiento en la plaza seca anticipaba que no sería un martes cualquiera. Una multitud de residentes, mezclada con visitantes de todas partes del mundo, se acercó para rendir homenaje a este gigante de piedra y madera que, desde 1940, custodia los sueños y la historia de nuestra ciudad, consolidándose como el corazón institucional y turístico de la región.

El plato fuerte de la celebración fue, sin dudas, la apertura de la mítica Torre del Reloj de la Municipalidad. Con visitas programadas que agotaron sus cupos en minutos, los afortunados participantes pudieron cruzar el umbral de la historia, ascendiendo por los rincones de esta estructura diseñada por el arquitecto Ernesto de Estrada, que hoy se lució más imponente que nunca. El histórico reloj de la torre municipal, instalado en 1940, cuenta con cuatro figuras emblemáticas: el habitante originario, el misionero, el conquistador y el labrador. Estas figuras cobran vida todos los días a las 12:00 y a las 18:00 horas, despertando la curiosidad y admiración de quienes lo observan.

La propuesta permitió que tanto barilochenses como visitantes descubran desde adentro una parte esencial de la historia y la arquitectura local, reforzando el vínculo entre la comunidad y su patrimonio. La emoción se palpaba en el aire cuando las cuatro figuras icónicas —el habitante originario, el misionero, el conquistador y el labrador— hicieron su aparición rítmica. Este mecanismo, instalado hace 86 años, sigue siendo el imán que detiene el tiempo y une a las generaciones en un aplauso espontáneo que hoy sonó con más fuerza que nunca.

Durante los recorridos, que se extendieron por casi una hora, personal de la Secretaría de Turismo, relató con gran calidez y pasión cómo entre 1936 y 1939, bajo la visión de Exequiel Bustillo, se dio forma a este conjunto en “U”. Piedra toba del cerro Carbón, madera de ciprés y alerce se fundieron en un relato que permitió a los presentes dimensionar la magnitud de una obra que convirtió a Bariloche en un polo turístico de clase mundial. Las visitas guiadas, organizadas especialmente para la ocasión, se realizaron en dos turnos —a las 13:30 y a las 14:30— y convocaron a decenas de personas. Para participar, fue necesario inscribirse previamente en la oficina de Informes Turísticos, minutos antes del inicio. Más allá de esta fecha en particular, se puede visita y realizar el paseo todos los jueves a las 13:30 horas. La inscripción debe realizarse en Oficina de Turismo Centro Cívico ese día a partir de las 13 horas. También hay visitas guiadas para colegios, para las cuales se debe escribir a: infoturismobrc@gmail.com para recibir información.

Desde el municipio se destaca el valor de esta iniciativa, subrayando que se trata de una oportunidad única para acceder al interior de la torre y contemplar, desde lo alto, uno de los paisajes más imponentes de la ciudad, con el Lago Nahuel Huapi como telón de fondo. Apreciar desde los ventanales de la torre ese paisaje donde la arquitectura de montaña se abraza con el azul profundo del lago es un regalo que pocos olvidarán, reafirmando por qué este sitio fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1987. Su creación formó parte de una visión estratégica para posicionar a Bariloche como destino turístico nacional.

La propuesta no solo fue un éxito de convocatoria, sino un mimo al alma de los barilochenses. La logística de la jornada funcionó a la perfección, con una oficina de Informes Turísticos que desbordaba de consultas y sonrisas. La modalidad de inscripción previa permitió que los grupos disfrutaran de una charla íntima y detallada, garantizando que cada visitante se llevara no solo una foto, sino un pedazo del patrimonio cultural en el corazón.

El Centro Cívico es mucho más que piedra y madera; es el punto de encuentro donde Bariloche se reconoce a sí misma. Sigue siendo el epicentro institucional, cultural y turístico de Bariloche. A 86 años de su inauguración, continúa latiendo con fuerza como símbolo de identidad, historia y encuentro para toda la comunidad. ¡Felices 86 años a nuestra postal eterna, que sigue tan joven y vibrante como el primer día, invitándonos a todos a seguir escribiendo su historia!

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