
Se trata de una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta principalmente a cachorros, aunque también puede presentarse en perros adultos no vacunados.
El virus ataca el sistema digestivo y el sistema inmunológico, pudiendo provocar cuadros severos y, en muchos casos, la muerte si no se actúa a tiempo.
Uno de los principales problemas del parvovirus es su alta resistencia en el ambiente. Puede sobrevivir durante meses en el suelo, objetos o superficies contaminadas, lo que facilita su propagación incluso sin contacto directo entre animales.
¿Cuáles son los síntomas?
El equipo veterinario municipal advierte que es fundamental reconocer los signos tempranos. Entre los más frecuentes se encuentran:
Decaimiento y falta de energía
Pérdida de apetito
Vómitos persistentes
Diarrea, muchas veces con sangre
Fiebre o temperatura corporal baja
Ante la presencia de cualquiera de estos síntomas, se recomienda acudir de manera urgente a un profesional veterinario.
¿Cómo se contagia?
El contagio se produce principalmente por contacto con materia fecal de un animal infectado, aunque también puede darse de forma indirecta a través de objetos, calzado o manos contaminadas.
Por este motivo, desde Sanidad Animal se insiste en la importancia de extremar las medidas de higiene y evitar que los cachorros sin esquema de vacunación completo circulen por espacios públicos.
Prevención: la herramienta más importante
La vacunación es la principal forma de prevención. El esquema debe iniciarse en los primeros meses de vida del animal y completarse según indicación veterinaria.
Además, se recomienda:
Evitar sacar a cachorros sin vacunar a la vía pública
No exponerlos a perros desconocidos
Mantener una correcta higiene de los espacios
Cumplir con los controles veterinarios periódicos
El cuidado de nuestros animales impacta directamente en la salud de toda la ciudad. Informarse, vacunar y actuar a tiempo son claves para evitar la propagación de enfermedades como el parvovirus.