El evento, que marcó el cierre simbólico de la temporada de verano, reunió a 18 equipos integrados por cuatro competidores cada uno, quienes protagonizaron un exigente circuito de postas que combinó nado en aguas abiertas, kayak y pruebas con patas de rana, simulando situaciones reales de rescate. Como en cada intervención en el agua, el “torpedo” —elemento fundamental en los operativos de salvataje— fue el objeto que se fue pasando entre compañeros como posta.

La actividad contó con la participación de los guardavidas que prestaron servicio en las playas municipales durante el verano, sumándose además guardavidas de piletas privadas de Bariloche y público vinculado a la actividad. El clima no fue un impedimento: el entusiasmo y la camaradería fueron protagonistas de la jornada.

En el lugar, Guillermo Nicolás Ángel, Jefe a cargo de la División Logística y Comunicaciones en la Dirección de Protección Civil, destacó el espíritu del encuentro:
“Estamos en Playa Bonita finalizando la temporada de guardavidas con un evento simbólico donde participan 18 equipos de cuatro personas cada uno. Es una carrera de postas donde simulamos un rescate y demostramos las destrezas del guardavidas”.

En ese contexto, explicó que el circuito incluyó distintos tramos. “Una parte tienen que nadar, otra andar en kayak y en otras se ponen patas de rana. Cuando se pasan entre compañeros, se pasan el torpedo, que es lo que llevan cuando rescatan a una persona”, indicó.

Además del aspecto competitivo, el evento tuvo un fuerte componente de encuentro y camaradería entre quienes comparten la responsabilidad del cuidado en playas y natatorios. En ese sentido, destacó que “entre ellos se conocen todos, así que hay un lindo ámbito de amistad acá”.

Vecinos y turistas también se acercaron a Playa Bonita para acompañar la jornada, alentando a los equipos y disfrutando de un espectáculo deportivo que combinó técnica, velocidad y compromiso.

Respecto al balance de la temporada, Ángel se mostró satisfecho. “Esta temporada estuvo muy buena. Estoy muy contento porque si bien tuvimos muchos rescates, logramos que no haya víctimas y que la gente sepa que está cuidada por los guardavidas”, agregó.

La competencia fue impulsada desde la Dirección de Protección Civil y la secretaría de Deportes, con el acompañamiento de distintas áreas municipales, consolidando un trabajo articulado que se sostuvo durante toda la temporada estival.

Desde el inicio de la gestión del intendente Walter Cortés, el fortalecimiento del servicio de guardavidas, la mejora en la logística operativa y la generación de espacios de integración y capacitación forman parte de una política sostenida que busca no sólo garantizar seguridad en las playas, sino también promover un ambiente de trabajo colaborativo y profesional.

La jornada en Playa Bonita fue mucho más que una competencia: fue el punto final de una temporada intensa, compartida entre compañeros que trabajan todo el verano cuidando a vecinos y turistas. Entre risas, esfuerzo y espíritu de equipo, el encuentro dejó en claro algo simple pero fundamental: detrás de cada bandera en la playa hay preparación, compromiso y un grupo humano que siempre está listo para responder.