
Durante todos estos años, La Pochi fue parte de la vida cotidiana del área. Pasó por controles veterinarios, cuidados, tratamientos cuando fue necesario y, sobre todo, recibió el cariño diario de veterinarias, cuidadores y trabajadores que la acompañaron en cada etapa. Gracias a ese trabajo constante del equipo de sanidad animal, hoy llega a su nueva casa sana, cuidada y lista para vivir la vida que siempre mereció.
Muchos perros pasaron por los caniles en estos años y fueron adoptados. Hoy, finalmente, le tocó a ella.
Los responsables de este final feliz son Gustavo y Carolina, vecinos que decidieron darle una oportunidad a una perra adulta mayor, abriendo su casa y su corazón para compartir con ella esta nueva etapa.
Desde hoy, La Pochi dormirá en una cama calentita y rodeada de amor.
El director de Sanidad Animal, Roque, destacó la importancia de estas decisiones:
“Detrás de cada adopción hay años de trabajo veterinario, cuidado y compromiso de todo el equipo. Pero lo más importante es cuando un vecino decide darle una oportunidad a un perro adulto. Esos gestos cambian vidas. Lo que hoy hicieron Gustavo y Carolina es un ejemplo para toda nuestra ciudad”.
La historia de La Pochi también es un mensaje: siempre hay un perro esperando una oportunidad.
Desde Sanidad Animal invitamos a los vecinos y vecinas que estén pensando en sumar un compañero a su familia a adoptar. Hay perros y perras, de distintas edades y tamaños, esperando un hogar.
Pueden conocerlos y seguir sus historias en las redes sociales de Sanidad Animal, donde se publican regularmente los animales que están en adopción.
Hoy La Pochi deja los caniles después de siete años.
Y todo el equipo celebra lo más importante: empieza una nueva vida.
