Representantes e integrantes de 57 juntas vecinales de San Carlos de Bariloche se reunieron en el camping de AMEC para compartir una cena con el intendente Walter Cortés, el gobernador Alberto Weretilneck, funcionarios municipales y autoridades del Gobierno de Río Negro.
La propuesta permitió dejar por un momento de lado la agenda cotidiana y encontrarse alrededor de una misma mesa, intercambiar experiencias y conversar sobre las necesidades de cada sector de la ciudad. Entre saludos, abrazos y charlas, la noche transcurrió en un ambiente cálido y distendido, reconociendo especialmente el trabajo comunitario que realizan quienes representan a los barrios.

Al dirigirse a los presentes, Cortés expresó la alegría que significaba poder reunir a tantas juntas vecinales y destacó que el contacto directo con los vecinos fue determinante para sostener su compromiso con la ciudad. El jefe comunal recordó distintos momentos atravesados desde el inicio de la gestión y afirmó que encontró en el trabajo, la cercanía y la escucha las principales herramientas para seguir adelante.
“Muchas veces, las personas que uno no tiene en cuenta son las que lo nutren de grandes verdades”, señaló al valorar las ideas, el conocimiento y las propuestas que surgen de quienes viven diariamente la realidad de cada barrio. En esa línea, remarcó que su forma de gestionar está ligada a resolver, recorrer el territorio y concretar obras que mejoren la vida de la comunidad.
Durante su mensaje, el intendente repasó algunas de las iniciativas que se llevan adelante junto al Gobierno provincial, entre ellas la construcción del puente Wiederhold, una obra que permitirá mejorar la conectividad y brindar mayor seguridad a numerosas familias. También agradeció el respaldo de Weretilneck en proyectos estratégicos para Bariloche y resaltó la importancia de que el Municipio y la Provincia mantengan un trabajo conjunto.
Cortés hizo referencia, además, al proceso de regularización de tierras en el barrio 29 de Septiembre, donde se trabaja para resolver situaciones dominiales y avanzar con la entrega de títulos. En materia habitacional, reiteró que para la primavera se proyecta el sorteo de 700 terrenos en el Alto Este, destinados a vecinos que aún no cuentan con un lote propio.

Entre las obras mencionadas se encuentran la pileta olímpica municipal, para la cual ya se adquirieron materiales destinados a su estructura y cerramiento; la futura granja educativa pensada para las infancias; y la construcción y mejora de espacios comunitarios en Península San Pedro, 2 de Agosto y Lera.
El jefe comunal también habló sobre el Gimnasio Municipal N.º 6 del barrio Arrayanes y los trabajos de pavimentación en las colectoras, una vez concluidas las obras de infraestructura necesarias. A ello sumó el proyecto para el techo del Centro de Convenciones y las gestiones vinculadas con la planta municipal de asfalto.
Más allá de las obras, Cortés puso el acento en la atención cotidiana que se brinda a familias que atraviesan situaciones difíciles. “Estamos ahí, atendiendo y dando una mano”, sostuvo, y reafirmó que la tarea municipal debe contemplar tanto las grandes transformaciones como las necesidades urgentes de cada vecino.

Frente a los dirigentes barriales, el intendente subrayó que las juntas vecinales cumplen un rol esencial para detectar desigualdades y acercar las demandas de la comunidad. En ese sentido, planteó la necesidad de seguir reduciendo las diferencias entre sectores y lograr que todos los barrios cuenten con pavimento, plazas y centros vecinales que puedan ser utilizados para actividades, capacitaciones y atención comunitaria.
Por su parte, el gobernador Alberto Weretilneck agradeció la invitación y valoró la oportunidad de compartir y escuchar a los representantes vecinales. Además, destacó la relación de trabajo construida con el intendente desde el inicio de ambas gestiones y aseguró que las decisiones conjuntas tienen como prioridad a las vecinas y vecinos de Bariloche, particularmente a quienes viven en los barrios.
Weretilneck remarcó que el trabajo municipal exige una relación permanente con los problemas cotidianos y reconoció el aprendizaje que surge de gestionar cerca de la comunidad. En ese marco, ratificó la voluntad provincial de continuar colaborando con el Municipio en proyectos y obras destinadas al desarrollo de la ciudad.

La cena cerró con nuevas conversaciones entre funcionarios y referentes barriales, fortaleciendo un espacio de encuentro que permitió compartir inquietudes, propuestas y objetivos. La presencia de las 57 juntas vecinales reflejó la importancia de construir una ciudad desde el diálogo y el trabajo conjunto con quienes sostienen diariamente la vida comunitaria en cada rincón de Bariloche.