
Al arribar al lugar, el equipo municipal de inspección realizó una captura segura de una yegua zaina tobiana, con una herida visible a la altura del pecho, y de una potranca tobiana colorada de aproximadamente dos meses de edad, que presentaba una lesión importante en el cuarto posterior derecho, datos que permiten dimensionar el estado en el que se encontraban los animales y facilitar su identificación.
Desde el punto de vista veterinario, ambos equinos presentaban condiciones sanitarias críticas, compatibles con un cuadro de abandono y maltrato animal prolongado. La yegua fue evaluada con condición corporal 2, valor bajo en la escala de condición corporal, lo que indica malnutrición severa, una situación especialmente preocupante teniendo en cuenta que se encuentra en período de lactancia.
La potranca ingresó con un cuadro clínico de extrema gravedad, caracterizado por debilidad generalizada, heridas activas y una lesión en el miembro posterior derecho que compromete su capacidad de incorporarse y mantenerse en pie. Este conjunto de factores, sumado a su corta edad, configura un pronóstico reservado a grave, que requiere atención veterinaria constante y especializada.
Luego del rescate, los animales fueron trasladados a instalaciones municipales, donde quedaron alojados bajo resguardo. El equipo veterinario del Área de Sanidad Animal realizó la evaluación clínica e inició de inmediato un abordaje sanitario integral.

La veterinaria Noemí Cifre, jefa del quirófano del Área de Sanidad Animal, detalló que el tratamiento comenzó con la toilette completa de todas las heridas, seguida de la aplicación de cremas cicatrizantes, antibióticos y antiinflamatorios, además del uso de repelentes de moscas tanto en la yegua como en la potranca, una medida fundamental para evitar complicaciones infecciosas.
“El pronóstico de la yegua, a pesar de las heridas y del proceso infeccioso, es favorable. En el caso de la potranca, el pronóstico es reservado a grave. Su corta edad y su estado general la hacen especialmente susceptible a complicaciones sistémicas, por lo que necesita una atención específica y un seguimiento veterinario permanente”, explicó Cifre.
A partir de la jornada siguiente, ambos equinos iniciarán un plan nutricional progresivo, orientado a la recuperación de la condición corporal. En el caso de la yegua, el objetivo es garantizar los requerimientos energéticos necesarios para una lactancia adecuada; mientras que la potranca continuará con curaciones diarias, control clínico estricto y acompañamiento permanente, indispensables para sostener su evolución.

El director de Sanidad Animal, Pablo Roque, subrayó el rol del Estado municipal frente a este tipo de situaciones:
“Nuevamente tenemos que intervenir ante un caso de abandono y maltrato animal equino. Estos animales estaban sueltos en la Ruta de Circunvalación, con el enorme riesgo que esto implica, especialmente en días de alto tránsito y altas velocidades. Se pone en peligro la vida de los equinos y también la de los automovilistas”.
Roque destacó además la importancia de la política pública que sostiene el Municipio:
“La presencia del Municipio es clave para prevenir, intervenir y reparar estas situaciones, pero también es fundamental la responsabilidad de los propietarios. Los equinos deben estar patentados, correctamente identificados, en buenas condiciones sanitarias y sin ningún tipo de acceso a la vía pública. Esto es bienestar animal, pero también es seguridad vial y cuidado de la comunidad”.
Desde el Municipio se reiteró que la tenencia responsable de equinos es una obligación legal y ética, y que el abandono, el maltrato y la presencia de animales sueltos en la vía pública requieren intervención municipal, no solo para proteger a los animales, sino también para cuidar la vida de todos los vecinos.
