El intendente Walter Cortés presidió la inauguración de la nueva dársena y derivador ubicados en el kilómetro 13 de la avenida Bustillo, en la zona de la intersección con Río Minero, un proyecto fundamental para ordenar el tránsito en un sector de alta circulación vehicular.
Estuvieron presentes miembros del Tribunal de Contralor, concejales, secretarios, subsecretarios, delegados municipales, y gran parte de su equipo de gobierno.

Durante la inauguración, el intendente recordó a las víctimas de siniestros viales y sostuvo que cada intervención en materia de infraestructura tiene también un sentido de cuidado y prevención para la comunidad.
En ese sentido, remarcó la decisión de avanzar con obras concretas, ejecutadas íntegramente con recursos y mano de obra local, sin depender de aportes externos. “Las obras que Bariloche necesita las vamos a hacer nosotros, con trabajo, compromiso y decisión”, expresó.
Asimismo, puso en valor el esfuerzo colectivo y la participación de trabajadores municipales y vecinos, destacando que se trata de un proceso construido desde la propia comunidad. “Somos gente común, pero con voluntad y capacidad para transformar la ciudad”, señaló.

Por otro lado, destacó la importancia de la convicción y la planificación en cada proyecto, asegurando que cada obra comienza con una visión clara de lo que se quiere lograr y se concreta con ese mismo objetivo.
Finalmente, celebró la puesta en funcionamiento de la nueva dársena, subrayando su impacto en la seguridad y la circulación, y reafirmando que se trata de una obra pensada para mejorar la vida cotidiana de los vecinos.
La obra fue ejecutada por el Municipio como parte de un conjunto de intervenciones orientadas a mejorar la fluidez y la seguridad vial en uno de los principales corredores de la ciudad, donde se registraban maniobras complejas y situaciones de riesgo.
Los trabajos incluyeron la construcción de la dársena de detención, derivadores, nuevas veredas y la reubicación de paradas de transporte público, optimizando la circulación tanto vehicular como peatonal. Además, se utilizaron materiales de alta resistencia, como hormigón H30, garantizando durabilidad frente al intenso tránsito que caracteriza a este sector.

Estas mejoras permiten ordenar el ingreso y egreso de vehículos, reducir puntos de conflicto y brindar mayor previsibilidad en la circulación diaria, acompañando el crecimiento sostenido del oeste barilochense.
Cabe destacar que esta intervención se enmarca en una serie de acciones sobre la avenida Bustillo: la ya finalizada en el acceso a la Escuela Militar de Montaña, a la altura del kilómetro 9,5, y las actualmente en ejecución en los sectores del kilómetro 3,700 y kilómetro 4.
Con este tipo de obras, el Municipio continúa consolidando intervenciones concretas en sectores estratégicos, priorizando la seguridad vial y una mejor organización del tránsito en toda la ciudad.
