
Bariloche comienza a dar un paso importante en la forma en que gestiona sus residuos. En el marco de la campaña Bariloche Responsable, el Municipio pone en marcha una prueba piloto de separación en origen en un sector céntrico de la ciudad, con el objetivo de avanzar hacia una ciudad más limpia, ordenada y consciente.
La propuesta se implementa a través de 22 contenedores automatizados ubicados en calles Quaglia, Villegas, Rolando, Palacios y Beschtedt, entre Moreno y Vicealmirante O’Connor. Se trata de un punto estratégico, donde conviven vecinos, comercios, hoteles y locales gastronómicos, y donde la generación de residuos es constante.
A diferencia de otros sistemas, no hay días diferenciados de recolección, ya que el servicio se realiza todos los días mediante camiones automatizados. En este caso, el cambio está en el origen: en cada hogar, comercio o institución que comienza a separar sus residuos.
Estos primeros contenedores están claramente identificados: los de tapa verde para residuos secos y limpios, y los de tapa gris para residuos húmedos. Una acción simple, pero fundamental para avanzar hacia un sistema más eficiente y sustentable.
Desde el Municipio se destaca que este proceso requiere del compromiso de toda la comunidad, entendiendo que cada acción cotidiana suma en la construcción de una ciudad más limpia y ordenada. Separar correctamente es la base para que este nuevo esquema funcione y pueda sostenerse en el tiempo.
Al mismo tiempo, se recuerda que existen residuos que no deben depositarse en estos contenedores, como escombros, restos forestales, electrodomésticos u objetos de gran volumen, ya que pueden dañar el sistema y afectar su funcionamiento.
La iniciativa se enmarca en la gestión del intendente Walter Cortés, que impulsa acciones orientadas a mejorar el orden y la calidad ambiental de la ciudad, promoviendo nuevas formas de vincularse con el entorno.
Este tipo de transformaciones requieren tiempo, adaptación y un cambio de hábitos que se construye de manera progresiva. Se trata de un proceso que comienza en un sector reducido, pero que busca consolidarse y ampliarse a distintos puntos de la ciudad.
La experiencia piloto permitirá evaluar su funcionamiento y proyectar su crecimiento, con la mirada puesta en una Bariloche cada vez más comprometida con el cuidado ambiental.
Porque una ciudad más limpia y responsable se construye a partir del compromiso cotidiano de toda la comunidad, acompañando las políticas públicas que apuntan a mejorar la calidad de vida de los vecinos y vecinas. Cada ciudadano es responsable de sus propios desechos. Soy yo, somos todos.
